El Museo Subacuático de Arte prepara la posible instalación de una nueva escultura que permitiría ampliar los recorridos submarinos, atraer más visitantes y contribuir a la recuperación del entorno marino.
Cancún, Quintana Roo.— El Museo Subacuático de Arte (MUSA) de Cancún prepara el posible hundimiento de una nueva escultura como parte de sus planes para ampliar los recorridos bajo el mar, generar nuevos atractivos turísticos y disminuir la presión que reciben los arrecifes naturales.
Roberto Díaz Abraham, presidente del MUSA, informó que existen varias piezas pendientes de ser instaladas en el fondo marino. Entre ellas destaca “Temba”, un elefante de aproximadamente tres toneladas y tres metros de altura, además de un árbol elaborado con acero inoxidable y otras esculturas de diferentes dimensiones.
“Temba”, cuyo nombre es de origen zulú, fue creada por el escultor cubano Elio Rivas Gil y Díaz Abraham. La obra surgió a partir de una ceiba ubicada en la zona de Cumbres, en Cancún, cuyas formas inspiraron la representación del elefante.
Preparan logística para llevar a “Temba” al fondo del mar
Díaz Abraham explicó que actualmente mantienen conversaciones con Asociados Náuticos de Quintana Roo para analizar la logística necesaria para trasladar e instalar una pieza de estas dimensiones.
La operación requiere grúas, barcazas, montacargas y personal especializado, además de las autorizaciones correspondientes de las autoridades y del parque marino, debido a que las esculturas no pueden colocarse en cualquier sitio ni en cualquier momento.
El presidente del MUSA recordó que una operación anterior para el hundimiento de varias esculturas tuvo un costo cercano a 20 mil dólares, por lo que uno de los principales desafíos será obtener los recursos económicos necesarios y coordinar toda la infraestructura requerida.
Esculturas que también ayudan al ecosistema
Además de convertirse en atractivos para el turismo de buceo y esnórquel, las esculturas submarinas pueden contribuir a la recuperación de zonas marinas degradadas.
De acuerdo con Díaz Abraham, estas estructuras proporcionan refugio y sombra a los peces, favoreciendo la acumulación de materia orgánica y posteriormente el crecimiento de algas y la fijación de corales sobre los nuevos sustratos.
Uno de los objetivos es complementar recorridos como el de la Cruz de la Bahía, que actualmente se encuentra prácticamente aislada en una zona de blanquizal. La incorporación de nuevas piezas permitiría desarrollar un circuito submarino más amplio para los visitantes.
El posible hundimiento de “Temba” también ha despertado el interés de cadenas de televisión para documentar el proceso. Sin embargo, el proyecto todavía se encuentra en etapa de preparación y los posibles patrocinios serán anunciados una vez que exista una definición.
MUSA recibe alrededor de 200 mil visitantes al año
Entre los espacios que ya registran una importante actividad se encuentra el arrecife de Inneco, donde están instaladas “Las Bendiciones”, seis grandes manos creadas por Rivas Gil.
Este sitio es utilizado por prestadores de servicios náuticos y se ha convertido en uno de los puntos de interés para turistas que realizan actividades de buceo y esnórquel.
Díaz Abraham estimó que las distintas áreas del MUSA reciben aproximadamente 200 mil visitantes al año, considerando tanto las temporadas de menor actividad como los periodos de mayor afluencia turística.
La eventual instalación de “Temba” representaría una nueva etapa en la expansión del museo, combinando arte, turismo y la creación de estructuras que puedan convertirse gradualmente en soporte para nuevos ecosistemas marinos.
Referencia: InZoom.Mx


