La confrontación entre "Los Tlacos" y "Los Ardillos" , dos de las principales organizaciones criminales que operan en Guerrero , provocó una nueva crisis de violencia en la región de Chilap a, con bloqueos carreteros, enfrentamientos armados y desplazamiento de familias indígenas, lo que obligó al despliegue de fuerzas federales y estatales para recuperar el control de la zona. La violencia escaló en días recientes en comunidades como Alcozacán, Coatzingo y Xicotlán , donde pobladores denunciaron ataques armados y abandono de sus hogares.
Ante la crisis, el gobierno federal informó que, desde el martes 12 de mayo, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, servidores públicos de la Secretaría de Gobernación se trasladaron a la región para intervenir en el conflicto. Según los informes, el subsecretario César Yáñez Centeno sostuvo comunicación con los líderes de ambos grupos para exigir el fin de los bloqueos y permitir el ingreso de las Fuerzas Armadas en la zona. “Les solicitó terminar las disputas y los bloqueos de manera pacífica para que pudieran ingresar las Fuerzas Armadas a restablecer el orden”, informó la Secretaría de Gobernación, en un comunicado. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, junto con la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, encabezaron posteriormente recorridos en las comunidades afectadas para atender a familias desplazadas y coordinar las acciones de seguridad. En el operativo participaron 690 elementos del Ejército Mexicano, 400 integrantes de la Guardia Nacional y 200 policías estatales, además de helicópteros, ambulancias y personal médico. Las autoridades reportaron que al menos 120 personas fueron desplazadas por los enfrentamientos, mientras que seis que resultaron lesionadas recibieron atención médica en hospitales del IMSS-Bienestar.
Fuente: Expansión Política / Adaptación: Rotativo 32
