
“Quiero que sepan que nunca me he mostrado, ni sentido, orgulloso del sufrimiento que mis actos les han provocado”. “Siendo consciente de que no puedo cambiar el pasado, debo afrontar las consecuencias de mis actos e intentar, en la medida de los posible, su reparación”. “Estoy dispuesta a contribuir para que en el futuro hechos como aquellos de los que fui protagonista no se vuelvan a repetir”. “El sufrimiento que creé es irreparable, pero trataré de sanar las heridas y el daño que causé”. Todas estas frases pertenecen a cartas inéditas hasta ahora que presos de ETA han escrito en los últimos años de su puño y letra para pedir perdón por su pasado terrorista. Son textos ―a una veintena de los cuales ha tenido acceso EL PAÍS― que se han incorporado a sus expedientes penitenciarios y han sido tenidos en cuenta tanto por el Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco para otorgar semilibertades y beneficios penitenciarios a, entre otros, los exjefes de ETA Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, y Soledad Iparraguirre, Anboto; como por la Audiencia Nacional para conceder libertades condicionales a media docena de reclusos en lo que va de año. Víctimas y sus asociaciones expresan sin embargo su recelo y creen que las cartas forman parte de una “trampa” planificada para engañar a las autoridades y lograr los beneficios penitenciarios.
Asier García Justo

Asier García Justo
- Pena: 30 años de prisión por un homicidio terrorista y otros en grado de tentativa, entre otros delitos.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Soy consciente de que un escrito por sí solo no va a mitigar totalmente el sufrimiento causado, y [de] que habrá quien, por diferentes motivos, le negará cualquier valor, pero aun así, quiero manifestar una vez más que asumo, de la manera más sincera, el sufrimiento y daño que he causado, especialmente el dolor y sufrimiento que vivieron y todavía viven las personas directamente afectadas por los hechos que protagonicé hace ya más de 24 años”.
Íñigo Vallejo Franco

Íñigo Vallejo Franco
- Pena: 28 años y seis meses de cárcel por delitos de terrorismo, incendio, lesiones, estragos y falsificación de documento.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Lamento no haberme dado cuenta y haber parado a tiempo… Tengo claro que, con mis actos, he condicionado la vida de esta persona y la de sus familiares, causándoles un grave sufrimiento, por lo que siento un gran pesar y respeto, me siento mal y soy conocedor de ello. El motivo por el que expongo mis reflexiones es para que sirva de una manera reparadora al daño que he generado con el deseo de cerrar heridas y contribuir para que este sufrimiento no vuelva a suceder”.
Eneko Gogeaskoetxea Arronategui

Eneko Gogeaskoetxea Arronategui
- Pena: 30 años de prisión por atentado, asesinato, atentado contra la corona y otros delitos de terrorismo.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Debo reconocer mi responsabilidad personal por el daño y el sufrimiento generado por mi actividad en ETA y quiero expresar que lamento el dolor que la violencia ha generado durante años en el País Vasco. Pero más especialmente el terrible dolor que supuso la muerte del ertzaina don Jose María Aguirre, de la que reconozco mi responsabilidad personal. Siento profundamente el dolor causado a la víctima y su familia y allegados”.
Aitor Aguirrebarrena Beldarrain

Aitor Aguirrebarrena Beldarrain
- Pena: 30 años de prisión por delitos de asesinato terrorista, estragos, daños y lesiones.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Me doy cuenta [de] que mi actividad como miembro de ETA ocasionó un dolor y sufrimiento enorme e irreparable. Quisiera en ese sentido hacer una mención a las víctimas que perdieron su vida por mi actividad en ETA. Quisiera, por lo tanto, mencionar a José Ángel de Jesús, Irene Fernández Perera, Máximo Casado Carrera y José Luis López de Lacalle. Imagino el tremendo dolor que ocasioné a sus familiares y allegados, quisiera decirles que lo siento mucho”.
Ángel Aramburu Sodupe

Ángel Aramburu Sodupe
- Pena: 35 años de prisión por asesinato, colaboración con banda armada, estragos e incendio.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Manifiesto mi pesar y empatía por el sufrimiento que esto supuso también a las personas y familiares cercanas a ellos [los dos policías a los que asesinó], consecuencia de mis actos concretos. Ojalá no hubiera ocurrido aquello. Hago un ejercicio de empatía acompañando ese dolor, afirmo mi proceso personal hecho durante años y me comprometo firmemente, en la medida de mis posibilidades, a reparar todo daño ayudando a cerrar heridas”.
Juan Jesús Narváez Goñi

Juan Jesús Narváez Goñi
- Pena: 30 años de prisión por delitos de asesinato en banda armada.
- Reconocimiento del daño injusto cometido: “Reconozco el dolor causado y asumo la responsabilidad. No quiero dejar ninguna duda sobre mis sentimientos a favor de la no violencia, estoy totalmente comprometido con ella; he vivido sus consecuencias y he de reconocer que estas son muy duras. Con la conciencia que dispongo hoy, con todas mis experiencias vividas, siento el dolor silencioso de las familias, y puedo confirmar que hoy, bajo ninguna circunstancia elegiría una vida violenta”.
Diseño:
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Desarrollo:
Alejandro Gallardo
Fuente: El País
