El Real Madrid que despedazó el miércoles la sofisticación táctica de Guardiola también es capaz de escapar del tedio y culminar en éxtasis una noche plana y poco prometedora. Despachó al Elche de menos a más, del aburrimiento al show, con un golazo de Güler desde su campo y una ilusionante camada de cinco canteranos, algo extraordinario para los estándares de las últimas temporadas. El equipo de Arbeloa se acercó momentáneamente a un punto del Barça, que recibe este domingo al Sevilla, después de un comienzo de atonía del que despertó con dos zapatazos de Valverde: uno acabó en gol de Rüdiger y otro en la escuadra.
Fuente: El País
