La guerra en Oriente Próximo ha convertido al petróleo en una pieza central de la geopolítica mundial. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo consumido en el mundo, ha disparado los precios. Además, las preocupaciones por un contexto de escasez han obligado a las mayores economías a coordinarse para liberar parte de sus reservas estratégicas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) pondrá en marcha la mayor intervención de su historia. Hasta 400 millones de barriles estarán a disposición del mercado por parte de los 32 países miembros. Pese al acuerdo, entre los inversores persisten las dudas sobre el ritmo, la duración y la eficacia de esta medida. El barril de brent, de referencia en Europa, ha vuelto a escalar al filo de los 100 dólares.
Fuente: El País
